Muy pocas son las personas que, sabiendo lo mínimo en
videojuegos, no hayan oído hablar de Tobm Raider. Y es que el hecho de que es
un videojuego mítico es indiscutible.
Fue en 1996 cuando tuvimos el primer contacto con Lara
Croft; esa aventurera empedernida capaz de cualquier cosa, y de esta forma, la
saga ha ido evolucionando con cada entrega sorprendiéndonos. Sin embargo este
nuevo Tomb Raider es sin duda la sorpresa más grande de la franquicia, que tras
ser comprada por Square-Enix, y pasando a ser desarrollada por Crystal
Dynamics, ha conseguido dejarnos con la boca abierta a más de cuatro.
El juego pretende ser el comienzo de una nueva saga de Tomb
Raider, por lo que en esta ocasión, tomaremos el control de una Lara Croft
primeriza en esto de vivir aventuras, y que trabaja como arqueóloga en el
Endurance, un gran barco en una expedición en busca de la antigua Yamatai, una
civilización antigua y perdida en el Triángulo del Dragón, un archipiélago cerca de Japón, y que esconde una misteriosa leyenda.
Tras el naufragio del barco, será capturada por unos extraños habitantes de la isla, y después de huir, deberá sobrevivir como puede, y rescatar a sus compañeros para huir de la isla.
Es destacable la evolución de nuestra protagonista a lo
largo de la historia, que comienza comportándose como lo que es, una inocente y
asustadiza chica, lloriqueando y gimiendo, y acaba reventando cabezas con un
pico al grito de “Morid cabrones”. En esta entrega no veremos a una Lara
intocable, es más, en pocos juegos el protagonista se pega más golpes y sufre
tanto como en este. De ahí que Lara este siempre sucia y ensangrentada. Se nos
muestra una Lara Croft más humana y real, algo muy positivo en mi opinión.
El juego se contextualiza en un entorno hostil y desolado,
con barcos y aviones estrellados por todas partes, algo que tiene su explicación según avanza la historia.
En distintas partes del mapa,
encontraremos hogueras o campamentos base, que nos servirán para comprar nuevas
habilidades y movimientos para Lara, para mejorar y fortalecer nuestro
equipamiento, o para realizar un viaje rápido a otro punto del mapa, lo que nos
proporciona una libertad que no habíamos conocido antes en otras entregas de
Tomb Raider. Para poder mejorar nuestras armas y herramientas, deberemos
encontrar restos perdidos por el entorno; tambien podremos cazar para subir de nivel, y recuperar
objetos perdidos, sobre los que obtendremos una breve explicación histórica o
folclórica, y tendremos que escalar torres de radio y montañas interminables.
Además de la campaña, tendremos infinidad de cuevas y tumbas
para explorar y saquear. En cada tumba encontraremos un puzzle, que deberemos
resolver para poder seguir adelante, aunque no son demasiado complicados. Para
poder guiarnos y analizar el entorno, contaremos con el “instinto de
supervivencia” que nos mostrará en pantalla el objetivo que debemos alcanzar y
otros puntos y objetos clave; algo que en mi opinión rompe un poco con la
magia del juego, evitando que tengamos que pensar en ningún momento.
El combate es sin duda algo que destaca en el juego. Desde
el comienzo llevaremos con nosotros un arco, que nos será de gran ayuda en la
aventura, y con el que podremos eliminar enemigos fácilmente de forma sigilosa;
el sigilo es uno de los fuertes del juego.
A medida que transcurre la campaña,
Lara encontrará nuevas armas y herramientas, y esto, junto a la adquisición de
habilidades de combate en los campamentos, darán lugar a combos cuerpo a cuerpo
tan espectaculares como crueles y brutales, y una maestría con el arco digna de
ver, ademas de movimientos evasivos con los que cegar al enemigo tirándole
arena, o movimientos de ejecución cuando este esta aturdido.
No nos olvidamos de su componente de plataformas, por supuesto, y es que saltar de un lado a otro, trepar por cornisas, y descender por cuerdas, es una parte crucial del juego, como no podría ser de otra forma en un Tomb Raider.
Del apartado técnico, cabe mencionar que tiene unos gráficos geniales, que mezclados con la fluidez de movimiento y las físicas de Lara y el
entorno, nos muestran un acabado realmente realista.
La música tampoco se queda corta. Es perfecta durante todo
el juego, y logra transmitir lo que ocurre en pantalla, al igual que los
efectos de sonido, que no se quedan atrás, ni mucho menos.
La duración del juego ronda entre las 13 y 15 horas si
completamos todos los eventos secundarios y encontramos todos los tesoros. No
es muy largo, pero es suficiente para un juego de estas características.
Lo que si tiene bastantes carencias el modo multijugador,
que consta de distintos modos de juego entre los que están el rescate, en el
que tendremos que recuperar suministros médicos o evitar que los recuperen, el
duelo por equipos, todos contra todos, y otro modo en el que deberemos capturar baterías , o evitar que las capturen. Es entretenido, pero no es muy bueno en
el apartado técnico. Las físicas no son muy realistas, y muchas veces hay problemas de lagg, sobre todo en PS3, debido a sus servidores tan poco potentes.
De todos modos el multijugador es un añadido que bien podría no existir, ya que
el juego esta enfocado al modo campaña, claramente.
En conclusión; Tomb Raider es un juego que aporta un soplo
de aire fresco a la saga, y que es probablemente uno de los mejores juegos del
momento. Es divertido, dinámico y no decepcionará a nadie, ni a los fieles de
la franquicia ni a los nuevos jugadores. En definitiva, un gran juego.
NOTA: 8,6


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